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Cabello y menopausia están más relacionados de lo que muchas mujeres imaginan. Al llegar a esta etapa es habitual esperar determinados cambios en el organismo, pero quizá no tanto mirarse un día al espejo y pensar: “Mi pelo ya no es como antes”.

Y no tiene por qué haber una caída espectacular. No necesariamente aparecen mechones en la almohada ni una cantidad preocupante de cabello en el cepillo. A veces, sencillamente, el pelo empieza a sentirse diferente.

La coleta parece más fina. Cuesta conseguir el volumen de antes. El cabello tiene menos cuerpo. La raya puede hacerse algo más visible o una melena que siempre había parecido fuerte comienza a verse más fina.

Los cambios en el cabello durante la menopausia no son iguales en todas las mujeres ni significan necesariamente que vaya a producirse una pérdida importante de pelo. El grosor, la densidad, el volumen e incluso la textura pueden cambiar progresivamente durante esta etapa.

Entender qué puede estar ocurriendo ayuda a poner esos cambios en contexto y, sobre todo, a no interpretar cualquier diferencia como una señal de alarma.

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Mujer observando una raya del pelo más ancha en el espejo, uno de los posibles signos de pérdida de densidad capilar en mujeres.

Una raya del pelo más ancha puede ser uno de los primeros signos de una disminución de la densidad capilar en mujeres. Identificar estos cambios a tiempo ayuda a comprender mejor la evolución del cabello.

Cabello y menopausia: ¿por qué puede cambiar nuestro pelo?

Durante la transición hacia la menopausia se producen importantes cambios hormonales en el organismo femenino, entre ellos una disminución progresiva de los niveles de estrógenos.

Las hormonas también intervienen en el ciclo de crecimiento del cabello. Por eso, los cambios hormonales propios de esta etapa pueden coincidir con modificaciones en su crecimiento, grosor o densidad.

Pero existe otro factor que no debemos olvidar.

La menopausia y el paso de los años ocurren al mismo tiempo.

Por eso, no siempre resulta sencillo separar qué cambios en el cabello están directamente relacionados con la menopausia y cuáles forman parte de la evolución natural del pelo con la edad.

De hecho, reducir cualquier cambio capilar a una única causa sería demasiado simplista. Genética, estado general de salud, alimentación, estrés, hábitos y envejecimiento también pueden intervenir.

Lo que sí sabemos es que muchas mujeres perciben cambios en su cabello durante y después de la menopausia.

¿Qué cambios en el cabello son habituales durante la menopausia?

No existe un único patrón. Algunas mujeres apenas encuentran diferencias mientras que otras sienten que aquel cabello que conocían perfectamente desde hacía décadas comienza a comportarse de otra manera.

Y muchas veces no es la cantidad de cabellos que encontramos en el cepillo lo que nos hace darnos cuenta.

Son pequeños cambios cotidianos.

El cabello puede parecer más fino

Probablemente sea una de las sensaciones más habituales.

No hace falta estar perdiendo grandes cantidades de pelo para sentir que se tiene menos. Si progresivamente una parte del cabello se vuelve más fina, el conjunto de la melena puede perder cuerpo y parecer menos abundante.

Es entonces cuando aparecen pensamientos muy comunes:

“Tengo pelo, pero mucho menos volumen.”

O:

“No noto que se me caiga especialmente, pero antes tenía muchísimo más.”

Tener el cabello más fino, tener menos cantidad de pelo y perder densidad capilar no son exactamente lo mismo. Sin embargo, cualquiera de estos cambios puede provocar que visualmente sintamos que nuestra melena tiene menos volumen.

Precisamente por eso conviene observar algo más que la cantidad de cabellos que se desprenden.

Cabello y menopausia: menos volumen sin una gran caída

Este punto es especialmente interesante porque desmonta una idea bastante extendida: para tener menos cabello visible no siempre tiene que existir una caída intensa.

Puede ocurrir que la melena vaya perdiendo cuerpo de manera progresiva.

A veces el primer indicio aparece al hacerse una coleta. Parece más fina entre los dedos. Otras veces se descubre al peinarse: el volumen que antes se mantenía durante horas desaparece rápidamente.

Son cambios graduales y precisamente por eso resulta difícil determinar cuándo comenzaron.

Si has percibido algo parecido, en el blog de Jopipel hemos dedicado un artículo específico a explicar la densidad capilar en mujeres y por qué podemos perder volumen aunque no exista una caída evidente.

La raya del pelo puede hacerse más visible

Otra señal que algunas mujeres identifican durante esta etapa es que la raya del cabello parece más ancha que antes.

No necesariamente aparece de un día para otro. Puede ser un cambio tan progresivo que inicialmente solo resulte evidente al comparar fotografías antiguas o al realizar el peinado habitual.

Una raya más visible puede estar relacionada con una disminución de la densidad o con un afinamiento del cabello, aunque por sí sola no permite determinar qué está provocando ese cambio.

Este tema también merece una explicación propia. Puedes ampliarlo en nuestro artículo sobre por qué la raya del pelo puede hacerse más ancha en mujeres y qué significa.

Puede empezar a verse más el cuero cabelludo

Está directamente relacionado con lo anterior.

Una mujer puede seguir teniendo cabello en toda la cabeza y, sin embargo, observar que el cuero cabelludo se transparenta más que antes.

Cuando disminuye la densidad o parte del cabello se vuelve más fino, puede pasar más luz entre los cabellos. Esto hace que determinadas zonas resulten más visibles, especialmente bajo una iluminación intensa, al separar el pelo o con algunos peinados.

¿Significa necesariamente que estamos perdiendo el cabello?

No.

Y esta diferencia es importante.

Que el cuero cabelludo resulte algo más visible no permite por sí solo saber qué está ocurriendo. Puede existir un cambio en el grosor, la densidad o la distribución del cabello y las causas pueden ser muy diferentes.

Si el cambio es importante, progresa rápidamente o genera preocupación, será un profesional sanitario quien pueda valorar su origen.

La textura del cabello durante la menopausia también puede cambiar

Cuando hablamos de cabello y menopausia, solemos centrarnos demasiado en la cantidad y olvidamos cómo se siente el propio pelo.

Con los años pueden aparecer cambios en su textura, manejabilidad, hidratación o aspecto. Una mujer que durante décadas ha sabido perfectamente cómo responde su cabello puede descubrir que necesita peinarlo o cuidarlo de otra manera.

Quizá sea uno de los aspectos menos comentados de la menopausia: el cabello puede seguir estando ahí y, aun así, sentirse diferente.

Menopausia y pérdida de densidad capilar no significan necesariamente alopecia

Esta distinción me parece fundamental.

Experimentar cambios en el cabello durante la menopausia no significa automáticamente desarrollar alopecia.

Determinados tipos de pérdida de cabello femenina se hacen más frecuentes con la edad, pero no podemos concluir que existe un problema concreto simplemente porque nuestra melena tenga menos volumen o la raya parezca algo más ancha.

En las mujeres, además, algunos tipos de pérdida capilar pueden manifestarse de manera diferente a la imagen que tradicionalmente asociamos con la calvicie masculina. En lugar de unas entradas claramente definidas, puede producirse un adelgazamiento más difuso, especialmente en la zona superior del cuero cabelludo.

Por eso conviene evitar el autodiagnóstico.

Una cosa es advertir que nuestro cabello ha cambiado y otra muy diferente determinar por qué ha cambiado.

Estamos leyendo:

Mujer durante la menopausia observando los cambios en su cabello, volumen y densidad capilar.

El cabello puede experimentar cambios de grosor, volumen, densidad y textura durante la menopausia, aunque no todas las mujeres los viven de la misma manera.

¿Cuándo son normales los cambios en el cabello durante la menopausia?

Probablemente esta sea la pregunta que muchas mujeres se hacen al llegar a este artículo.

Y no existe una cifra exacta ni una fotografía que sirva para todas.

Que el cabello evolucione con la edad es normal. Y que durante y después de la menopausia algunas mujeres perciban menos grosor, volumen o densidad también puede suceder.

Lo importante es observar cómo se produce esa evolución.

No es lo mismo mirar una fotografía de hace diez años y descubrir que nuestra melena ha perdido progresivamente algo de volumen que experimentar una pérdida rápida y muy evidente en unos meses.

Tampoco es igual percibir el cabello ligeramente más fino que encontrar zonas claramente despobladas.

Más que comparar nuestro cabello con el de otras mujeres, resulta mucho más útil observar nuestra propia evolución: cómo era nuestro pelo, cómo ha cambiado y con qué rapidez se ha producido ese cambio.

No todo cambio en el cabello durante la menopausia se debe a las hormonas

Este punto merece especial atención.

Es muy fácil atribuir a la menopausia cualquier cambio que aparece durante esos años. Pero que dos circunstancias coincidan en el tiempo no significa necesariamente que una sea la causa de la otra.

El estrés, determinados déficits nutricionales, algunas enfermedades, ciertos medicamentos y diferentes tipos de alopecia, entre otros factores, también pueden influir en la caída, el grosor o el aspecto del cabello.

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Mujer observando caída del cabello hormonal en un cepillo

La caída del cabello hormonal en mujeres puede aparecer en etapas como el postparto o la menopausia

¿Cuándo conviene consultar?

Ante una pérdida importante, repentina, localizada o que continúa avanzando, lo adecuado es consultar con un profesional sanitario que pueda determinar qué está sucediendo.

Especialmente si el cambio va acompañado de otros síntomas o aparece de manera brusca.

No se trata de alarmarse.

Precisamente al contrario: se trata de no intentar obtener un diagnóstico únicamente mirándonos al espejo o buscando síntomas en Internet.

¿Qué podemos hacer si el cabello cambia durante la menopausia?

Sigamos hablando de cabello y menopausia… Hay una realidad que a veces cuesta asumir: el cabello que tenemos a los 50 o 60 años no tiene necesariamente que comportarse exactamente igual que el que teníamos a los 25.

Eso no significa resignarse.

Significa entender nuestro cabello actual y adaptar los cuidados a sus características.

Tratarlo con suavidad, evitar agresiones innecesarias, moderar el uso continuado de temperaturas muy elevadas y mantener una alimentación equilibrada son hábitos razonables para cuidar el cabello.

Pero existe otra distinción especialmente importante.

Salud capilar y preocupación estética no son lo mismo

Si existe una pérdida de cabello que preocupa por su origen, corresponde al ámbito sanitario valorarla.

Pero puede llegar otro momento, una vez conocida la situación, en el que la pregunta sea completamente diferente:

“Sé lo que me ocurre. Lo que quiero ahora es volver a verme como antes.”

Y esa pregunta pertenece a otro terreno.

Cabello y menopausia: cuando el cambio también afecta a cómo te ves

El cabello tiene una particularidad: lo vemos todos los días.

Por eso, aunque una pérdida progresiva de volumen pueda no tener demasiada importancia para una mujer, para otra puede terminar condicionando la manera de peinarse, de hacerse fotografías o simplemente de reconocerse frente al espejo.

No existe una cantidad determinada de cabello a partir de la cual una mujer deba sentirse incómoda con su imagen.

Es algo profundamente personal.

Cuando la pérdida de densidad ya es evidente, ha sido convenientemente valorada y lo que se busca es recuperar volumen y naturalidad desde un punto de vista estético, existen diferentes alternativas capilares.

Ese es precisamente el ámbito de trabajo de Jopipel, centro capilar especializado en Valencia.

Jopipel no sustituye el diagnóstico sanitario de una pérdida de cabello. Su trabajo comienza en otro momento: cuando una mujer conoce su situación y desea valorar qué posibilidades existen para volver a sentirse cómoda con su imagen, mediante soluciones capilares adaptadas a sus características, necesidades y estilo de vida.

La relación entre cabello y menopausia no tiene por qué vivirse de una única manera. Nuestro pelo puede cambiar con los años y nuestra forma de cuidarlo también. Y cuando esos cambios empiezan a afectar a cómo nos vemos, conocer las alternativas disponibles nos permite decidir con tranquilidad qué queremos hacer.

Jopipel, pelucas y sistemas capilares en Valencia
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